Saltar al contenido
Portada » Blog » Reglamento APQ de almacenamiento de productos químicos​

Reglamento APQ de almacenamiento de productos químicos​

reglamento de almacenamiento de productos químicos

El almacenamiento de productos químicos requiere unas condiciones específicas de seguridad para evitar accidentes, proteger a los trabajadores y garantizar la correcta conservación de las sustancias almacenadas. Debido a los riesgos asociados a muchos productos químicos, la normativa española establece una serie de requisitos técnicos que deben cumplir las instalaciones destinadas a este fin.

El reglamento APQ (Almacenamiento de Productos Químicos) define las medidas necesarias para controlar los riesgos derivados del almacenamiento de sustancias peligrosas, estableciendo criterios relacionados con el diseño de las instalaciones, las condiciones de seguridad, la protección contra incendios y los procedimientos de inspección.

Cumplir con esta normativa no solo es una obligación legal para muchas empresas, sino también una garantía para mantener unas instalaciones seguras y adaptadas a la actividad desarrollada.

¿Qué es el reglamento APQ y qué regula en el almacenamiento de productos químicos?

El reglamento APQ es la normativa que establece las condiciones de seguridad que deben cumplir las instalaciones destinadas al almacenamiento de productos químicos. Su objetivo principal es prevenir los riesgos asociados a sustancias que pueden presentar características inflamables, corrosivas, tóxicas, comburentes o peligrosas para la salud y el medio ambiente.

Esta regulación determina los requisitos técnicos que deben aplicarse en función del tipo de producto almacenado, su cantidad y las características del espacio donde se encuentra. De esta forma, no todos los almacenes de productos químicos deben cumplir exactamente las mismas condiciones, sino que las medidas de seguridad se adaptan al nivel de riesgo existente.

Entre los aspectos que regula el APQ se encuentran:

  • Las condiciones constructivas de los almacenes.
  • La distribución y separación de productos incompatibles.
  • Los sistemas de protección contra incendios.
  • La señalización y medidas de seguridad.
  • Los procedimientos de inspección y mantenimiento.
  • La documentación necesaria para la puesta en servicio de las instalaciones.

La aplicación correcta del reglamento permite reducir la probabilidad de fugas, incendios, explosiones o exposiciones accidentales a sustancias peligrosas.

Productos químicos e instalaciones incluidas dentro de la normativa

La normativa APQ afecta principalmente a aquellas empresas que almacenan productos químicos que, por sus propiedades, pueden generar un riesgo para las personas, las instalaciones o el entorno.

Entre los productos que pueden estar incluidos dentro de esta regulación se encuentran líquidos inflamables, sustancias corrosivas, productos tóxicos, gases comprimidos, productos comburentes o determinadas sustancias utilizadas en procesos industriales.

El reglamento puede aplicarse a diferentes tipos de instalaciones, como:

  • Plantas industriales y fábricas.
  • Laboratorios y centros de investigación.
  • Empresas de tratamiento y distribución de productos químicos.
  • Instalaciones donde se almacenan materias primas peligrosas.
  • Almacenes auxiliares vinculados a procesos productivos.

Para determinar si una instalación debe cumplir con el reglamento APQ es necesario analizar factores como la clasificación del producto, la cantidad almacenada y las condiciones concretas del almacenamiento.

Real Decreto 656/2017, la normativa que regula el almacenamiento químico

El marco normativo actual del almacenamiento de productos químicos se encuentra recogido en el Real Decreto 656/2017, de 23 de junio, por el que se aprueba el Reglamento de Almacenamiento de Productos Químicos y sus Instrucciones Técnicas Complementarias.

Esta normativa sustituyó al anterior reglamento con el objetivo de actualizar los requisitos de seguridad y adaptarlos a la evolución de los procesos industriales y a la normativa europea sobre clasificación y gestión de sustancias peligrosas.

El Real Decreto 656/2017 establece las obligaciones que deben cumplir las empresas para garantizar que sus instalaciones sean seguras, incluyendo tanto nuevos almacenamientos como modificaciones o ampliaciones de instalaciones existentes.

Además, define los criterios técnicos que deben seguirse para el diseño, construcción, puesta en servicio, mantenimiento e inspección de los almacenamientos químicos.

Instrucciones Técnicas Complementarias del reglamento APQ

Una de las características principales del reglamento APQ es que se desarrolla mediante diferentes Instrucciones Técnicas Complementarias (ITC), que establecen requisitos específicos según el tipo de producto almacenado.

Estas instrucciones permiten adaptar las exigencias de seguridad a los riesgos concretos de cada sustancia. Algunas de las categorías reguladas incluyen:

  • APQ-1: almacenamiento de líquidos inflamables y combustibles.
  • APQ-3: almacenamiento de cloro.
  • APQ-4: almacenamiento de amoniaco anhidro.
  • APQ-5: almacenamiento de gases en recipientes a presión móviles.
  • APQ-6: almacenamiento de líquidos corrosivos.
  • APQ-7: almacenamiento de líquidos tóxicos.
  • APQ-9: almacenamiento de peróxidos orgánicos.
  • APQ-10: almacenamiento en recipientes móviles.

Cada instrucción establece condiciones específicas relacionadas con distancias de seguridad, materiales, sistemas de protección, ventilación, cubetos de retención o medidas contra incendios.

Requisitos para un almacén de productos químicos seguro y conforme a la normativa

Un almacén de productos químicos debe estar diseñado teniendo en cuenta los riesgos asociados a las sustancias almacenadas y las características de la actividad industrial.

El cumplimiento del reglamento APQ implica aplicar una serie de medidas técnicas destinadas a evitar accidentes y limitar sus consecuencias en caso de producirse una emergencia. Entre los principales requisitos se encuentran:

  • Una correcta clasificación de los productos almacenados.
  • La separación de sustancias incompatibles.
  • El uso de instalaciones adecuadas para cada tipo de producto.
  • La disponibilidad de sistemas de protección y emergencia.
  • El mantenimiento periódico de los elementos de seguridad.

Además, la instalación debe garantizar unas condiciones adecuadas de ventilación, accesibilidad y manipulación, facilitando que los trabajadores puedan realizar sus tareas de forma segura.

Medidas de seguridad, señalización y prevención de riesgos

La seguridad en un almacenamiento químico depende de una combinación de medidas técnicas y organizativas. No basta con disponer de un espacio destinado al almacenamiento, sino que este debe estar preparado para controlar los riesgos derivados de los productos presentes.

Algunas de las medidas habituales incluyen:

  • Señalización clara de las zonas de almacenamiento y los riesgos asociados.
  • Identificación correcta de los envases y recipientes.
  • Sistemas de contención frente a posibles derrames.
  • Equipos de protección adecuados para los trabajadores.
  • Medios de extinción y protección contra incendios.
  • Procedimientos de actuación ante emergencias.

También es fundamental que los trabajadores conozcan los riesgos de los productos manipulados y dispongan de formación adecuada para actuar correctamente ante cualquier incidencia. En este sentido, resulta clave realizar una correcta adecuación de lugares de trabajo según el RD 486/97, garantizando que las condiciones del entorno laboral sean seguras y conformes a la normativa.

Tipos de almacenamiento regulados por el reglamento APQ

El reglamento APQ clasifica los almacenamientos en función de las características de los productos químicos y del riesgo que pueden generar.

Cada tipo de almacenamiento cuenta con requisitos específicos adaptados a sus necesidades. Por ejemplo, no presenta las mismas exigencias un almacén de líquidos inflamables que uno destinado a productos corrosivos o gases comprimidos.

Algunos de los principales almacenamientos regulados son:

  • Líquidos inflamables y combustibles, donde se establecen medidas para prevenir incendios y explosiones.
  • Productos corrosivos, que requieren sistemas adecuados para evitar daños en instalaciones y personas.
  • Sustancias tóxicas, donde se prioriza la protección frente a exposiciones accidentales.
  • Gases almacenados en recipientes a presión, con requisitos relacionados con ventilación, estabilidad y seguridad.
  • Productos químicos en recipientes móviles, donde se regulan las condiciones de almacenamiento y manipulación.

La correcta identificación del tipo de almacenamiento es el primer paso para determinar las exigencias técnicas que debe cumplir la instalación.

Documentación necesaria para legalizar una instalación de almacenamiento químico

La puesta en funcionamiento de una instalación sometida al reglamento APQ requiere disponer de la documentación técnica necesaria que acredite que cumple con los requisitos establecidos.

Esta documentación permite demostrar ante la administración competente que el almacenamiento ha sido diseñado e instalado siguiendo las condiciones de seguridad exigidas.

Dependiendo de las características de la instalación y del tipo de productos almacenados, puede ser necesario elaborar documentación técnica específica, realizar trámites administrativos y someter la instalación a inspecciones reglamentarias.

Proyecto técnico, certificados e inspecciones obligatorias

En muchos casos, la legalización de un almacenamiento químico requiere la elaboración de un proyecto técnico redactado por un profesional competente, donde se definan las características de la instalación, los equipos utilizados y las medidas de seguridad adoptadas.

Además, pueden ser necesarios documentos como:

  • Certificados de instalación.
  • Declaraciones responsables.
  • Documentación de puesta en servicio.
  • Registros de mantenimiento.
  • Actas de inspección realizadas por organismos de control.

En función del tipo de instalación, también puede ser necesario tramitar documentación administrativa como el registro industrial de empresas o realizar la actualización del expediente IAE, para garantizar que la actividad desarrollada está correctamente registrada y adaptada a la normativa vigente.

Las inspecciones periódicas permiten comprobar que la instalación continúa manteniendo las condiciones de seguridad exigidas y detectar posibles deficiencias antes de que puedan generar un riesgo.

Garantiza un almacenamiento de productos químicos seguro y conforme al reglamento APQ

El cumplimiento del reglamento APQ es fundamental para cualquier empresa que trabaje con productos químicos y necesite garantizar la seguridad de sus instalaciones. Un almacenamiento correctamente diseñado permite reducir riesgos, mejorar la protección de los trabajadores y evitar problemas derivados del incumplimiento normativo.

Contar con el apoyo de una consultora de ingeniería facilita la evaluación de la instalación, la definición de las soluciones técnicas necesarias y la correcta legalización del almacenamiento químico.

Desde el análisis inicial hasta la elaboración del proyecto técnico y la adecuación de la instalación, el asesoramiento de profesionales especializados permite garantizar que el almacén de productos químicos cumple con todos los requisitos establecidos por la normativa vigente, adaptándose a las necesidades concretas de cada empresa.